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La publicación del libro póstumo de García Márquez, En agosto nos vemos, que ha tenido lugar el día de ayer, está envuelta en polémica. Alguno de sus amigos afirma que él no quería que se publicase y que, por tanto, no es justo contradecir su voluntad. Sus hijos, en cambio, dicen que cuando él manifestó esta voluntad ya no estaba completamente en uso de sus facultades mentales. Además, afirman que la novela tiene toda la calidad requerida. Probablemente, ambos tienen razón. Te contamos a continuación de qué trata esta novela y qué argumentos se han vertido a favor y en contra de su publicación.

Argumento

Una mujer felizmente casada, que bordea la cincuentena, se convierte cada año, por una sola semana, en una persona diferente. Viaja a una isla del Caribe para visitar la tumba de su madre y llevarle flores. Pero además aprovecha ese paréntesis anual para explorar su sexualidad libremente en sucesivas aventuras amorosas. Como en la novela anterior, Memorias de mis Putas Tristes, la temática aborda entre otras cosas el amor y el sexo en la recta final de la vida.

«Este libro no funciona»

Dicen que García Márquez, que estuvo trabajando en esta novela durante años, acabó por descartarla. Se sentía frustrado: «Este libro no funciona. Hay que destruirlo». Redactó más de cinco versiones, pero su memoria era tan frágil, aquejado por la enfermedad, que por último se rindió y renunció a terminar de pulirla.
Alguno de sus amigos, por ejemplo Salman Rushdie, han sido enfáticos en la necesidad de preservar el deseo del autor por encima de cualquier otra consideración. Especialmente, teniendo en cuenta que al colombiano ya le afectaba la demencia y es lícito pensar que quizás este libro no le haga justicia.

Broche de oro

Algo muy diferente piensa el editor, quien afirma que esta novela cierra con broche de oro la carrera literaria de uno de los más grandes escritores de todos los tiempos. Tanto para él como para sus hijos, Gabo perdió la capacidad para juzgar el libro, afectado como estaba por la demencia. Pero, a criterio de ellos, sería una lástima ocultar al público un relato tan valioso. Otro escritor colombiano, Hector Abad Faciolince, quien en un principio se mostraba escéptico y atribuía a la operación un valor más comercial que literario, cambió radicalmente de opinión tras leer el manuscrito:“Todas las virtudes que hicieron grande al mejor García Márquez están también presentes aquí”. Lo cierto es que las primeras paginas de la novela, a nuestro juicio, son maravillosas. Y, aunque en ciertos pasajes se nota que no estamos ante la mejor versión del novelista, el final es tan genial como el de sus mejores obras.

Traicionar o ser fiel a la voluntad del artista

No es la primera vez que los herederos de un escritor se encuentran con este dilema. El mismo Virgilio ordenó en su lecho de muerte que se destruyera La Eneida. ¿Hasta que punto es lícito contradecir los deseos del autor? Los hijos del colombiano entienden que si, finalmente, los lectores quedan satisfechos, su padre les perdonará. El reto está servido para que cada uno de nosotros leamos y juzguemos.