Huyendo de las repeticiones innecesarias: la palabra latina ibidem

Huyendo de las repeticiones innecesarias: la palabra latina ibidem

 

 

A menudo, cuando estamos leyendo un texto académico o un ensayo, nos encontramos con palabras o abreviaturas que no siempre sabemos interpretar. Una de las más comunes es la palabra latina ibidem. O sus abreviaturas ibid./ib. ¿Qué significa? Literalmente, la palabra latina ibidem significa “en el mismo lugar” o “allí mismo”.

Se trata de una palabra que ha llegado hasta nuestros días como una reliquia del pasado que el paso de los años no ha modificado. O sea, que no ha evolucionado como lo han hecho otras palabras latinas, sino que se ha conservado tal cual. Por eso decimos que es un latinismo sin adaptar o latinismo crudo. Claro que no la utilizamos para el habla común. Solamente se usa para citar obras en la terminología de los estudios académicos y no tener que estar repitiendo una y otra vez los mismos datos. Por ejemplo:

  • Cita 1: Ortega y Gasset, 1941.
  • Cita 2: Ibidem, p 73. o Ibid., p.73

 

De este modo, por medio de este latinismo crudo (ibidem o su abreviatura ibid.) evitamos tener que citar nuevamente a Ortega y Gasset y su obra de 1941. Es muy cómodo, sobre todo cuando estamos refiriéndonos una y otra vez a la misma obra.

Pongamos ahora que estamos escribiendo un Trabajo Fin de Grado sobre el escritor chileno Roberto Bolaño y nos referimos alternativamente a varios de sus libros. Podríamos evitar tener que repetir una y otra vez su nombre con otro término latino en crudo: idem. Este también tiene una abreviatura: id.

  • Cita 1: Roberto Bolaño, Nocturno de Chile, Barcelona, Editorial Anagrama, 2000, p. 99.
  • Cita 2:Idem, La literatura nazi en América, Barcelona, Seix Barral, 1996, p. 23.

 

De este modo, damos a entender que Roberto Bolaño es también el autor de la La literatura nazi en América.

Fijémonos en una cosa bien importante que es el origen de no pocas confusiones: estos latinismos crudos que usamos para citar y sus abreviaturas van habitualmente en cursiva y no llevan tilde. ¿Por qué? Normalmente, cuando una palabra de otra lengua pasa a formar parte del idioma español, la incorporamos y le aplicamos las normas de escritura habituales, igual que a cualquier otra. Por consiguiente, si precisa una tilde, se la añadimos como a cualquier término en castellano. Pero no es el caso de los latinismos crudos, como idem o ibidem. Estos latinismos, se escriben en cursiva y no se acentúan, para de ese modo hacer notar que los estamos importando de una lengua que no es la nuestra y que lo hacemos sin adaptarlos. Este es el criterio de la última edición del Diccionario de la lengua española (2014). No obstante, el Diccionario panhispánico de dudas (2005) proponía tratarlos como latinismos adaptados y por tanto escribirlos en redonda y con tilde (cuando las reglas de acentuación lo prescriban).

Es un lío ¿verdad? Para qué negarlo. La cosa no termina de estar clara. Escribir Bien y Claro te recomienda tratarlos como latinismos crudos, atendiendo a la última revisión del Diccionario de la lengua española, pero, en cualquier caso, lo recomendable es ser consistente con tu criterio y usarlo siempre, en el mismo texto, de la misma manera. O sea, siempre en cursiva o siempre en redonda.

Pero hay una curiosidad que conviene aclarar. El término “ídem” no siempre es un latinismo crudo. También puede ser un adverbio que se traduce por “igualmente” y que algunos habremos usado más de una vez. Habrá quien recuerde que esta palabra se puso un tiempo de moda por una celebre película protagonizada hace muchos por Demi Moore. Pero esa es otra historia. En ese caso, cuando usamos la palabra como un termino castellanizado y no como una herramienta académica, ídem ya no va nunca en cursiva y se tilda como cualquier otra palabra grave terminada en m.

  • Demi Moore: Te amo.
  • Patrick Swayze: Ídem.
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