El título de esta entrada sintetiza lo que Irene Vallejo ha querido manifestar al recibir el Premio Heraldo a los Valores Humanos y el Conocimiento. La escritora, que alcanzo los mayores reconocimientos con su ensayo El infinito en un junco, sigue destilando una sabiduría extraña a nuestro tiempo cada vez que se pronuncia públicamente. Te contamos por qué le ha sido concedido este premio y las últimas reflexiones de la autora sobre lo que realmente llena la vida de sentido.

Un premio que reconoce y estimula la convivencia

 

El Heraldo de Aragón creó el Premio a los Valores Humanos y el Conocimiento, para reconocer cada año a un aragonés distinguido por su labor a favor de la cultura en pro de una mejor sociedad. Es alentador ver como alguien que se destaca por su contribución filológica y su defensa de la cultura clásica se lo lleva este año. Y es que la contribución de Irene Vallejo, con su ensayo, es tan inesperada como prometedora. Un libro que se ha traducido ya a 33 idiomas y que va ya por la 41 edición.

El valor de los clásicos

 

¿Qué tienen hoy los clásicos que decirnos? Irene Vallejo ha tenido el coraje para rescatarlos y la lucidez para mostrarnos un camino. Según ella, cuando descubrimos con emoción que nos reconocemos en el pensamiento de un griego o de un romano, ponemos las base de un camino común, encontramos el empuje para cultivar la convivencia.

La amabilidad es invencible

Esta asombrosa y aparentemente frágil mujer que es Irene Vallejo afirma que “los cuidados” han estado muy presentes en toda su trayectoria, tanto vital como literaria. Cuidó de su padre enfermo de cáncer, que antepuso a su carrera académica. Luego, la enfermedad de su hijo le hizo cambiar el enfoque con que abordó El infinito en un junco. Cualquier diría que sacrificar tu tiempo para cuidar a otros, te aleja del éxito. Pero Irene Vallejo prefiere reconocer el valor de quienes calladamente “hacen que las cosas funcionen”, que extasiarse ante la cultura del éxito. El suyo parece otro tiempo y nos ha demostrado con su obra, que ya han leído centenares de miles de lectores, que no hace falta gritar para ser escuchado. “Tenía razón Marco Aurelio, el emperador romano, cuando decía que la amabilidad es invencible. Al margen de los mensajes y el contenido, que importan mucho, en el debate público es muy importante que empecemos a cambiar esa tendencia hacia la descalificación, a llevarlo todo al terreno personal, a atacar a la gente y hacer daño, porque tiene consecuencias sobre la gente y nos está polarizando cada vez más”, afirma la escritora. En nuestro blog amamos la palabra bien escrita y creemos que esta nos lleva una convivencia más humana. Enhorabuena a Irene Vallejo por este nuevo premio.

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