Hoy 3 de septiembre se cumplen 100 años del nacimiento de Chabuca Granda, que revitalizó y abrió nuevos caminos para la música popular peruana y de todo el continente. Su obra literaria y musical fue declarada hace años patrimonio artístico de la nación peruana, a la que siempre declaró un amor incondicional. De hecho, una de sus canciones más requeridas por el público terminaba con el verso “te amo, Perú”.

A lo largo de tres décadas, Chabuca compuso infinidad de canciones criollas: valses, marineras, festejos, teatro musical, etc. Aunque cantó desde muy joven, tardó algunos años en encontrar su propia voz. Esta le vino después de su divorcio, cuando decidió que ya no quería seguir cantando las canciones de otros, demasiado inspiradas en tópicos sobre la mujer que no compartía. Entonces empieza a componer sus propias canciones con ritmos tradicionales pero un sello muy propio. En sus composiciones, de una intensidad poética poco común, se aúnan el vals criollo con la percusión afroperuana.

Con La flor de la canela, tema inspirado en una lavandera afroamericana, alcanzó fama mundial. De ella se han interpretado más de 600 versiones, incluyendo las de Plácido Domingo, Julio Iglesias o Caetano Veloso. Consiguió Chabuca, como todos los grandes, conmover el corazón de personas de cualquier rincón del planeta contando cosas de su tierra. No en vano, da nombre a calles y plazas no solo de su país, sino también de Argentina, Chile y España, donde su obra fue conocida especialmente a través de María Dolores Pradera.

¿Por qué «la flor de la canela»? Dicen que es una forma, hoy en desuso, de nombrar la excelencia. Tal es así que, en 1611, Covarrubias escribió lo siguiente en su Tesoro de la lengua castellana o española: : «Para encarecer una cosa excelente solemos decir que es la flor de la canela».

Su ingente sensibilidad literaria la hizo incursionar en gran cantidad de géneros musicales. Entre otras cosas, Chabuca también escribió villancicos navideños, guiones de cine y obras musicales para teatro. Celebra Perú estos días el centenario de su voz más universal. Y el resto del mundo miramos hacia Lima tarareando esos versos de una belleza inigualable hechos canción:

“Jazmines en el pelo y rosas en la cara
Airosa caminaba la flor de la canela
Derramaba lisura y a su paso dejaba
Aroma de mixtura que en el pecho llevaba”