Foto tomada de https://www.bbc.com/mundo

No hay tubérculo más popular ni que tanto haya alimentado a la raza humana. La patata, o papa, nació en la cordillera de los Andes hace miles de años y viajó por todo el orbe tras la conquista de América por los europeos. Pero ¿se dice papa o patata? Te lo explicamos a continuación.

El origen de la papa

Dicen quienes investigan estas cosas que los primeros en cultivar la papa fueron los habitantes de los altiplanos andinos (Ecuador, Bolivia y Perú) hace la friolera de 5000 años o incluso más. La palabra papa es quechua. Nos encontramos, por tanto, ante uno de esos cultivos fundamentales que permitieron a los humanos extenderse y desarrollar grandes civilizaciones. Era este un cultivo que se desarrollaba bien en la alturas y que, en tiempo de la cultura inca, llegó a presentar infinidad de variedades y sabores.

Cómo la papa se convirtió en patata

A pesar de lo que crean algunos españoles, grandes aficionados a la tortilla de patata, ellos no fueron los primeros en cultivar este tubérculo ni tampoco en ponerle nombre. Los conquistadores hispanos conocieron primero la batata, otro tubérculo que encontraron en las Antillas. La batata (término taíno), también llamada camote, es más dulce y de una forma más alargada. Sin embargo, al conocer la papa posteriormente, fusionaron ambos nombres y la llamaron patata. Al menos esa es la tesis que defienden algunos académicos. Una simple confusión.

Otros ofrecen otra explicación que, aunque parecida, presenta algunas diferencias. Parece ser que la batata fue durante mucho tiempo más apreciada que la papa en la península ibérica. En el Diccionario de Autoridades de 1727, primera obra lexicográfica de envergadura en nuestra lengua, ambas aparecen, aunque a la papa se la acusa de “insípida”. Luego, la tendencia cambió y la papa pasó a consumirse más en España cayendo la batata en desuso. En ese tiempo sería, según esta otra versión, cuando comenzaría a llamársele patata en la metrópoli.

Entonces, ¿papa o patata?

Son muchísimos más los hispanoparlantes que conocen este alimento por su nombre quechua: papa. Pero aquí nos encontramos con algo que no deja de ser curioso ¿Por qué los españoles insistimos en llamarla patata e incluso algunos se animan a corregir a quien le dicen papa? Una posible explicación sería el etnocentrismo que nos lleva a creer que en el viejo continente lo hemos inventado todo. Es posible, porque es sabido que la ignorancia es muy atrevida. O simplemente es que las lenguas evolucionan y nadie puede poner puertas al campo. Así que al final, cada quien llama las cosas como quiere. Aunque no deja de haber hipótesis curiosas. Hay quien advirtió, seguramente con más sentido del humor que rigor científico, que la Iglesia Católica tuvo su influencia también en este asunto. ¿Cómo vamos a llamar con el mismo nombre a un tubérculo y a su Santidad? En definitiva, podemos llamarla con cualquiera de estos dos nombres y no debiéramos ser objeto de ninguna corrección. Pero siempre es interesante saber cuál es la palabra original y cuál la evolucionada.

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