Como bien sabes, nuestro idioma español procede del latín. Así que no es extraño que muchas expresiones latinas se hayan conservado. Más aún si pensamos que hasta hace bien poco en el lenguaje académico era habitual usar estas locuciones. Con seguridad, las habrás escuchado a los abogados, a los curas y hasta a los médicos. En el habla popular llamamos a estas locuciones latinajos, en forma un tanto despectiva. En ocasiones, su mal uso se ha extendido deformando el original. A continuación, te hablamos de dos expresiones que a menudo se utilizan mal. El problema es que alguna gente, queriendo presumir de cultos, meten la pata. Y hacer el ridículo es algo que siempre conviene evitar.

Motu proprio

Es lo que hacemos voluntariamente. Si uno decide realizar alguna actividad sin que nadie le obligue a ella, está llevándola a cabo motu proprio. Claro, se usa con más frecuencia cuando lo que tienes que hacer no es tan agradable y, a pesar de ello, no huyes y lo haces. Por ejemplo:

  • Se entregó a la policía motu proprio.
  • Mi hijo decidió quedarse en casa estudiando motu proprio.

El problema está en que muchas personas oyen esto y lo repiten, pero se comen la “r”. Entonces dicen «motu propio». Se las quieren dar de cultos y quedan en evidencia porque el latinajo en cuestión lleva una «r» intercalada.

Otro problema que puede ocurrir al usar esta locución es anteponer la preposición “de”. No es correcto decir “ el ladrón se entregó de motu proprio

Grosso modo

Es una de las expresiones derivadas del latín más comunes. Se utiliza como un sinónimo de aproximadamente. Decir, por ejemplo, que “grosso modo había 10000 personas en el estadio», supone que estás dando un estimado, no que las has contado. El error común aquí es poner la preposición “a”. Y este es realmente un desliz muy común, puesto que de forma natural nos sale decir “a grosso modo”. Seguramente por similitud de esta locución con “a grandes rasgos”. Está tan extendido que no sería extraño que algún día termine por aceptarse. Pero hoy por hoy es erróneo. La expresión grosso modo va sin preposición.

Cursiva o comillas

Puestos que estas expresiones son latinismos crudos, es decir, no han sido adaptados a nuestro idioma, sino que los reproducimos tal cual, deben ir en cursiva. En caso de no poder ponerlos en cursiva, se puede encerrar entre comillas. Por último, recordar que ningún latinajo lleva tilde.