El condado de Orange, en Florida, ha tomado la polémica decisión de retirar de las bibliotecas escolares algunos libros escritos por novelistas de reconocido prestigio. Entre ellos se encuentran García Marquez, Cormac McCarthy o Federico García Lorca. ¿Por qué ha de haber libros censurados en las escuelas? Al parecer, las autoridades consideran que en estos libros se muestran conductas sexuales cuya lectura podría resultar perjudicial para los niños. Tal decisión se suma a otras muchas tomadas en diferentes lugares, bajo el pretexto de defender a los niños frente a ideologías dañinas. Detrás están visiones del mundo cimentadas en una moral estricta que considera que a la libertad de pensamiento conviene ponerle límites. Te explicamos a continuación con más detalle qué es lo que está ocurriendo en algunos lugares de Estados Unidos y repasamos brevemente momentos históricos en que los libros han sido considerados peligrosos.

La batalla por el derecho a leer

En los últimos tres años, se ha desatado una ola de prohibiciones en diversos estados de Estados Unidos, que ha resultado en más de 1500 títulos de libros prohibidos. Las autoridades obligan, en algunos casos, a los docentes a retirar esos libros de los colegios, so pena de multas que pueden llegar incluso a suponer la cárcel.

¿Qué libros son estos? Especialmente, se trata de historias con temas o protagonistas LGBTQ+. Pero también hay libros con historias sobre raza y racismo, libros con un contenido sexual explícito que, según algunos adultos, los niños no deben leer.

En realidad, quienes se oponen a que estos libros puedan leerse por lo niños son una minoría. Sin embargo, tienen mucho poder y son muy activos. Están en contra de lo que consideran es propaganda que adoctrina a los escolares con ideologías que son dañinas para su desarrollo personal.

Por el contrario, en muchos lugares, como Texas, estas prohibiciones han levantado también en pie de guerra a quienes defienden el derecho a leer en libertad. Hay, por decirlo así, una rebelión en sentido contrario. Una vez más, los libros son motivo de discordia. No es, ni mucho menos, la primera vez.

Libros prohibidos: una larga historia

La prohibición de libros no tiene nada de novedoso. Ya en el siglo III antes de Cristo, un emperador chino hizo destruir todos los libros para que la Historia comenzase con él. Y es que el autoritarismo y la vanidad, además de la ignorancia, siempre acompañan a quienes optan por deshacerse de los libros para favorecer sus propios intereses o para preservar una visión del mundo que consideran superior a las demás.

Calígula censuró la lectura de La Odissea, la reina inglesa Isabel I hizo lo propio con Ricardo II, una obra de Shakespeare, y el Papa mandó quemar la Biblia traducida por Lutero.

La Iglesia Católica quemó libros que cuestionaban sus enseñanzas. Los nazis también. Los chinos prohibieron Alicia en el Pais de las Maravillas (vaya usted a saber por qué) y en Inglaterra se quemaron ejemplares de Versos Satánicos, del autor angloindio Salman Rushdie, bajo el pretexto de que ofendía las creencias de millones de musulmanes.

La lista es interminable y una buena aproximación a la nómina de libros censurados la puedes encontrar en esta página.

La censura nunca es la solución

Decía Heine, el célebre poeta alemán, que se empieza quemando libros y se termina quemando seres humanos. Y algo hay de cierto en esto, puesto que quienes son amigos de censurar lecturas pretenden imponer su punto de vista. Y si no pueden hacerlo de un modo, tratarán de conseguirlo de otro. Por supuesto, hay libros más recomendables que otros para un pequeño lector. Puede que la lectura de ciertas obras genere alguna turbación o confusión en ellos, pero siempre será mejor enfrentarla que crear una coraza y evitar que nuevas ideas caigan sobre sus cabezas. La libertad siempre es preferible. Solo así u niño o una niña podrán formar su propio criterio y desarrollar genuinamente su pensamiento, lo que al fin y al cabo debería ser el objetivo de toda buena educación.