Edmundo Lobo, fallecido hoy hace dos años, sigue presente en el recuerdo de quienes tuvimos la suerte de recorrer un trayecto de nuestro camino con él. Sus habilidades en el mundo del diseño y la fotografía eran extraordinarias. Su capacidad para sintetizar gráficamente una idea compleja resultaba asombrosa. Y su sensibilidad para ponerse en la posición del destinatario convertían cada reto comunicativo en una aventura digna de ser vivida.

Pero su sabiduría residía en otra parte. Probablemente era innata. Mundo sabía mirar. Se fijaba en cada detalle. Escudriñaba el entorno. Estaba muy presente en todo lo que hacía. Nunca resolvía nada en forma mecánica o se dejaba llevar por la inercia de quien atesora experiencia. Aunque su carácter resultaba en ocasiones pesado para quienes lo conocían poco o mal, la empatía siempre terminaba por aflorar. Aprovechaba cada ocasión que la vida le brindaba para hacer las preguntas oportunas, para interesarse por la cotidianeidad de quienes luego fotografiaría, para mirar a la persona a la altura de sus ojos y comprender su punto de vista.

Quizas por eso, porque ponía los cinco sentidos en todo lo que hacía, fuera esto un dibujo, una mesa de madera o una composición gráfica, le resultaba tan fácil disfrutar con su trabajo y explotar en una carcajada. A Mundo se le recuerda, por encima de todo, como un hombre que huía del aburrimiento, que recomenzaba a pensar con cada trabajo que hacía, que nunca se situó un peldaño por encima de nadie, consciente como era de que el talento es inútil sino se acompaña del esfuerzo. Aun enfermo, como cuando estuvo varios días ingresado en el hospital para hacerse una operación de la mano que le permitiera seguir trabajando, su vida destilaba ligereza y desenfado. Tenía muchos defectos, quién no, pero había una virtud que los compensaba: se sabía reir; de todo y de todos, empezando por él mismo, y en cualquier momento. Uno recuerda esa risa y advierte que nuestra deuda con él es tan grande como intenso nuestro recuerdo. Y ya han pasado dos años…

 

Nota aclaratoria: Edmundo Lobo ha sido y es un referente para todos quienes trabajan en comunicación popular y educación de adultos en Centroamérica. Escribir Bien y Claro es también deudor de su legado.

 

VER AQUÍ VIDEO RECUERDO DE MUNDO LOBO

3 Comentarios

  1. Jeraldkew

    Брат замминистра инфраструктуры Украины Мустафы Найема — Маси Найем подорвался, вероятнее всего, на украинской мине.
    Об этом он сам рассказал в первом после ранения интервью, передает Telegram-канал «Политика Страны».
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  2. Maritza Paredes

    Hermosa forma de recordar a un amigo y capacidad de convertir en arte cada momento compartido con la gente, en su espacio cotidiano.

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