Hay versos que están destinados a perdurar y, más que eso, a echar raíces y fructificar en otras obras literarias. Es el caso de “no te veré morir”, verso que Idea Vilariño, excelente poeta uruguaya, le escribió a su compatriota Juan Carlos Onetti, con quien mantendría un difícil y tormentoso romance de más de medio siglo. Esas mismas palabras le han servido a Antonio Muñoz Molina para componer una de las novelas más importantes en lengua castellana del año que termina.

Vilariño y Onetti

Es conocida, sobre todo en Uruguay, la difícil e intensa relación sentimental que ambos escritores mantuvieron. Pero sobre todo, lo que la hizo notoria fue un poema que Ida Vilariño, a caballo entre el despecho y la iluminación, le dedicó al novelista. En él alude a todo lo que nunca sucederá ya entre ambos.

No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.
No volveré a tocarte.
No te veré morir.

La novela de Muñoz Molina

Antonio Muñoz Molina es uno de los prosistas españoles más importantes del último medio siglo. Este académico de 67 años firma así su decimosexta novela. Y se adentra en la historia de un reencuentro entre dos amantes, 50 años después de haberse separado. Extraordinaria novela que nos muestra el complejo estado interior de los seres humanos, tantas veces marcados por un destino aciago, donde realidad y fantasía se mezclan irremediablemente. Pasión frustrada y espejismos de la memoria dejan un poso de amargura. Pero por encima de todo hay en esta historia belleza, en la delicada pluma de un escritor que alcanza su cima narrativa.

Un alegato a favor de la belleza en cualquier edad

La novela merece la pena por muchas razones. Técnicamente asume riesgos, como esas primeras 73 páginas de monólogo que constituyen una sola frase. Y es, entre otras muchas cosas, una defensa de la belleza que resplandece a pesar del inevitable peso de los años y de las arrugas: La belleza puede resplandecer de otra manera. He tenido presentes a mujeres que en su vejez resplandecen, no por la obsesión quirúrgica, sino porque en su mirada está la experiencia, la inteligencia y la pasión.

Empezar el año leyendo

Una lectura más que recomendable para comenzar el año 2024 celebrando que, a pesar de los avances de la inteligencia artificial, nada hay más conmovedor que el retrato del interior de un ser humano atravesado, como lo estamos todos, por los desgarros de la vida; heridas hechas de amor, pasión, desencanto, memoria, obstinación y ternura. Seres humanos a la intemperie, como solo la buena literatura es capaz de alumbrar.