Vicente Alexandre es uno de los poetas en lengua castellana que obtuvo el más alto galardón de las letras, el Premio Nobel de Literatura. Compañero de generación de Lorca o Alberti, su vida fue muy diferente a la de los grandes poetas de su generación. Regularmente enfermo, pasó mucho tiempo en una casa de Madrid. Una casa sobre la que ahora se hace un documental. Te explicamos.

Qué tiene de especial Velintonia

En pleno barrio de Chamberí, en estado semirruinoso, está la casa de la calle Velintonia, donde por muchos años vivió el poeta. Si cualquier lugar que albergó a un personaje célebre, merece ser preservado, esta casa mucho más. La razón es que por aquí pasaron tanto sus compañeros poetas del 27 como las generaciones posteriores. Aquí tocó el piano Lorca y recitó sus poemas Cernuda. Aquí encontraron los jóvenes artistas de postguerra un oasis de cultura y libertad. Y es que Alexandre, que tenía una mala salud de hierro, apenas salía de su casa. Durante el día, acogía y escuchaba a todo el mundo. En la noche, acostado en su cama (costumbre que adquirió en su juventud, reponiéndose de una tuberculosis renal que lo postró) escribía.

La poesía de Alexandre

Tras unos primeros años en que siguió el modelo de poesía pura inspirada por Juan Ramón Jiménez, Alexandre se convirtió en el poeta surrealista más importante en lengua castellana. Esa incursión en el subconsciente hizo posible que alumbrara metáforas prodigiosas. En 1977 recibió el Nóbel que, siendo sobradamente merecido por su propia obra, servía también como un reconocimiento póstumo a la Generación del 27. El amor, tan destructivo como esencial, está presente en toda la obra del poeta:

 

Tendida tú aquí, en la penumbra del cuarto,

como el silencio que queda después del amor,

yo asciendo levemente desde el fondo de mi reposo

hasta tus bordes, tenues, apagados, que dulces existen.

Y con mi mano repaso las lindes delicadas de tu vivir

retraído.

Y siento la musical, callada verdad de tu cuerpo, que hace

un instante, en desorden, como lumbre cantaba.

¿Por qué un documental?

Hace años que sus amigos y discípulos se esfuerzan por preservar Velintonia, que no solo fue su casa sino la de otros muchos que allí pasaron tardes memorables. Sin embargo, ni las autoridades del ministerio de Cultura ni las de la Comunidad de Madrid parecen poner demasiado interés. La casa ha salido a subasta judicial y corre el riesgo de desaparecer. Con este documental se quiere sensibilizar sobre una casa que representa lo mejor de la poesía española del siglo XX. Una casa cuya historia merece un futuro mejor.